En la universidad española las plantillas docentes envejecen, las jubilaciones se acercan y la llegada de nuevo profesorado se produce tarde y con dificultades. Este problema de relevo generacional también sucede fuera de España, y es especialmente acusado en las titulaciones de Ciencias de la Salud.
Las titulaciones sanitarias avanzan con lentitud: los docentes universitarios pasan una parte importante de su vida laboral encadenando contratos temporales con escasa remuneración y con poco margen para investigar o formarse, lo que retrasa su progreso y su consolidación profesional.
Pero que las carreras se desarrollen de manera tan lenta es un problema cuando vemos que casi el 40 % del profesorado europeo supera los 50 años. Sustituir a estos perfiles requiere profesionales con doctorado, experiencia investigadora y formación pedagógica
